Animate a esta versión con harina de avena y almendras y sorprendé con una receta que les va a gustar a todos.

 

Como es tradición, la llegada de los Reyes Magos se celebra con una Rosca de Reyes que compartimos mientras los chicos abren sus regalos. Para este 6 de enero, junto con Bárbara Bravo, nutricionista y cocinera, te proponemos una receta diferente, tan saludable como rica. Agregale el mejor condimento: ¡preparala con los peques!

¡Tomá nota!

Para la Rosca:

  • Harina de Avena o avena refinada (para la harina procesás la avena hasta conseguir la harina) 1 tz.
  • Harina de almendras (podés remojar las almendras en agua hirviendo por 1 minuto, retirarlas en un repasador y frotarlas hasta quitarles la piel, luego tostarlas en el horno y, una vez frías, procesarlas) 1 tz.
  • Huevos 3 un.
  • Leche descremada ¼ tz.
  • Ralladura de un limón
  • Miel 2 cdas.
  • Azúcar integral o mascabo 3 cdas.
  • Polvo de hornear 1 cdta.
  • Esencia de vainilla 1 chorrito
  • Agua de azhar (a gusto)
  • Para la Crema Pastelera:
  • Leche descremada 1tz.
  • Almidón de maíz 1 cda.
  • Yema 1 un.
  • Azúcar (puede ser integral o común) 2 cdas.
  • Esencia de vainilla c/n
  • Por último necesitamos un molde de flan, de rosca o simplemente un molde para torta ubicando en el medio un jarrito apto para horno envuelto en papel aluminio.

¡Manos a la obra!

Por un lado, mezclar en un bol los ingredientes secos y, por otro lado, los húmedos. Batir las claras a nieve y reservar. Incorporar en el bol de ingredientes secos de a poco todos los líquidos y por último las claras con movimientos envolventes.

Llevar al molde, previamente rociado con rocío vegetal y espolvoreado con harina de almendras o integral. Cocinar en un horno precalentado a 180 grados: en 30 minutos ¡está listo!

Mientras tanto, podés ir preparando la crema para que esté fría y poder decorar. En un bowl mezclás la yema, el azúcar y un poquito de leche y por otro lado calentás la leche restante. Antes de que rompa hervor colocás la leche en la preparación anterior, revolvés y llevás nuevamente al fuego hasta que espese. Dejá enfriar tapada con un papel film hasta usarla. Podés colocarla en una manga para que quede más prolijo.

¡A decorar con los chicos!

Cuando la rosca se enfrió es momento de decorar. ¡Y acá pueden participar todos! La idea es decorarlo con la crema, ¡como salga! Para esto no hay secretos… “Yo propongo agregarle frutas para poder hacer de esta roca algo más fresco y saludable: desde frutas frescas como frutos rojos, frutillas, rodajas de durazno, peras y todas las que te gusten, además de sumar algunas frutas y frutos secos”, sugiere Bárbara.

Ahora sí, si hay Reyes hay Rosca y ¡qué mejor que sea una variante distinta, fresca y supersaludable!

 

Una tradición solidaria

Durante la Edad Media, en Francia, comenzó a instalarse la tradición de la Rosca de Reyes cuando entre las comunidades más pobres se acostumbraba repartir un pan redondo preparado con dátiles, miel e higos, para celebrar el nacimiento de Jesús adorado por los tres Reyes Magos provenientes de Oriente. Dentro de la rosca se encontraba una haba escondida, y a quien le tocara la rebanada con la haba era llamado “Rey Haba” y obtenía ciertos privilegios.

Luego, para el siglo XVIII esta tradición se extendió a España, y de ahí se trasladó a la Nueva España, con adaptaciones a los ingredientes locales.

La rosca, por su forma redonda, simboliza el amor a Dios, que es infinito, no tiene un principio ni un fin. La decoración con frutas representa el adorno de las coronas de los Reyes.

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