Un fórmula de la abuela, de esas que no tienen margen de error, para hacer, disfrutar,  guardar (si sobra) y comer sin culpa.

Como adelantamos, esta receta es de las que no fallan, siempre sale bien y las proporciones no pueden ser más exactas. Incluso es una receta ideal para que participen los más chicos porque es bien sencilla.

Aclaramos que son sin azúcar, pero no por eso menos dulces porque en su reemplazo llevan miel.

Sin más preámbulos, vamos a lo que nos concierne: la fórmula.

¿Qué llevan?

  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • Ralladura de un limón
  • 250 g de harina
  • 100 g de manteca
  • 2 huevos
  • 70 g de miel
  • Esencia de vainilla

 ¿Cómo se hacen?

  1. Batir miel, manteca (pomada), huevos, esencia, jugo de limón y ralladura de un limón.
  2. Agregar harina de a poco (tamizada), mientras se sigue batiendo.
  3. Cubrir una bandeja para horno con papel manteca o engrasar con manteca, y acomodar la preparación de a cucharadas (la masa no tiene que quedar ni muy espesa ni muy líquida).
  4. Cocinar en horno por 20 minutos.
  5. Una vez doradas, retirar de la bandeja y dejar enfriar sobre un repasador para que absorba la humedad.
  6. ¡Listas las galletitas!

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