Podés comerla en dulces, postres y hasta en ensaladas. Los especialistas nos cuentan sus beneficios nutricionales y para la salud, y nos enseñan cómo consumirla de forma adecuada.

 

Seguramente si estuviste en el sur de Argentina o Chile, escuchaste hablar del ruibarbo y hasta probaste algún dulce o helado. Se la conoce como la fruta de la primavera, aunque técnicamente se trata de una hortaliza. Si bien su consumo no está muy difundido, se caracteriza por tener pocas calorías y azúcares, no tener grasa y ser alto en fibra. Pero, cuidado, que solo debe consumirse su tallo, ya que las hojas contienen gran cantidad de ácido oxálico que es una sustancia tóxica.

“El ruibarbo es una de las plantas medicinales más antiguas que se conocen, era utilizado por las culturas árabe y china, tanto como hortaliza comestible como por sus propiedades medicinales”, indica la licenciada en Nutrición y especialista en Nutrición Holística, Laura Serna.

Si bien existen diferentes variedades de esta planta, para fines alimentarios se utiliza el ruibarbo de jardín mientras que en lo medicinal se emplea el ruibarbo chino.

“Desde la visión de la medicina tradicional china, las plantas se clasifican según sus sabores y sus cualidades de ser frías o calientes. Es decir, que refrescan o calientan el o los órganos que son de su influencia. En este caso el ruibarbo (Rheum officinalis) es una planta fría y amarga, que refresca el organismo, fundamentalmente el intestino grueso y estómago. A su vez, permite drenar el calor del cuerpo por la parte inferior, por lo tanto, produce un efecto laxante y purificador del intestino grueso”, explica el doctor Fabián Volpe, fundador y coordinador de Dr. Volpe Red de Medicina Integrativa.

Cómo consumirlo

Hay que recordar que la parte comestible de la planta son los peciolos: los tallos de color verde rojizo o rojo intenso. Las hojas no son comestibles, por el contrario, resultan tóxicas.
Antes de cocinarlo, el ruibarbo debe sumergirse durante 20 minutos en agua con vinagre o con bicarbonato de sodio, y luego enjuagarse correctamente.

Después de lavarlo se hierve en abundante agua y ese líquido “debe ser siempre desechado ya que el ruibarbo contiene altas dosis de oxalatos, que actúan como antinutrientes, inhibiendo por ejemplo la absorción del calcio”, advierte Serna.

Dentro de sus aplicaciones culinarias se destacan los platos dulces, pero también podemos introducirlo en ensaladas, sopas o guisos.

Beneficios nutricionales

El ruibarbo es una planta de textura carnosa que aporta una importante cantidad de nutrientes:

Hidratos de carbono: en baja concentración y de bajo índice glucémico, ya que es muy rico en fibras.
Proteínas: en concentración no significativa.
Grasas: en escasa concentración.
Fibras: es rico en pectina, que funciona como reguladora del tránsito intestinal.
Vitaminas: se destaca por su contenido en vitamina A, vitamina C, tiamina y rivoflavina.
Minerales: su elevado contenido en potasio y bajo contenido de sodio hacen que resulte un vegetal de efectos diuréticos, indicado para evitar la retención de líquidos. Contiene también selenio, zinc, manganeso y hierro.
Flavonoides: funciona como antioxidantes.

Los beneficios que ofrece para nuestro organismo son muchos. Sin embargo, hay que tener en cuenta su aporte de Taninos que inhiben la absorción del calcio y le confieren un sabor astringente; y de Ácidos Oxálico que al combinarse con el calcio inhiben su absorción y pueden provocar cálculos de oxalato de calcio a nivel renal. Por ese motivo, “es muy importante hervir el ruibarbo siempre en abundante agua para que ese ácido pase al agua que luego debe ser desechada”, recuerda la licenciada Laura Serna y agrega que “tampoco es aconsejado su uso en personas con artritis o artrosis”.

Ahora que ya conocés las bondades del ruibarbo y los cuidados que hay que tener para consumirlo correctamente, la nutricionista nos ofrece dos recetas para comenzar a incorporarlo en nuestra alimentación:

  • Ensalada de ruibarbo

Ingredientes: 

Tallos de hoja ruibarbo, 300 g, lavados y cortados en trocitos

Cebolla morada 1 un.

Variedad de lechugas

Alga WakameAceite de oliva, jugo de limón, sal marina, pimienta.

Preparación: hervir el ruibarbo en abundante agua durante 5 minutos. Colar y dejar enfriar. El agua de hervor debe desecharse. Hidratar durante 15 minutos el alga wakame. Lavar la lechuga y trozar. Cortar la cebolla en juliana. Emplatar colocando un colchón de lechuga, el ruibarbo en el centro, las algas wakame y la cebolla por encima. Condimentar.

  • Mermelada de ruibarbo

Ingredientes:

Tallos de hoja ruibarbo 500 g

Azúcar orgánica 300 g

Opcional: ralladura de limón o de naranjas orgánicos, canela.

Preparación: hervir el ruibarbo en abundante agua durante 5 minutos. Luego escurrir y desechar el agua. Verter en una olla el ruibarbo, el azúcar y las especies aromáticas si lo desean. Agregar agua hasta poco menos de la mitad de volumen y remover. Cocinar a fuego medio y con tapa durante 30 minutos. Dejar enfriar y colocar en envases de vidrio.

 

COMENTARIOS