No sólo tiene excelentes propiedades nutricionales, sino también terapéuticas, ¿lo sabías? En esta nota te contamos todos sus beneficios.

 

La miel es uno de los alimentos más naturales, pero su bajo perfil hace que poco se conozcan sus atributos más saludables. Sin embargo, “tiene un alto valor energético; posee mayor poder edulcorante que el azúcar, con menos calorías, y facilita la digestión y metabolización de otros alimentos”, afirma la doctora Virginia Busnelli, Médica especialista en Nutrición (MN110351) y Directora Médica de CRENYF.

Así, sus características nutricionales dicen que:

  • Es un edulcorante totalmente natural.
  • Es un alimento de alto poder energético que proporciona más de 304 kcal cada 100g.
  • Posee mayor poder edulcorante que el azúcar, con un 40% menos de calorías a iguales cantidades.
  • Es de fácil asimilación debido a que posee hidratos de carbono de cadenas cortas.
  • Es una fuente de energía rápida. Por tal motivo, mejora el rendimiento físico, especialmente, en los deportistas.
  • Facilita la digestión y metabolización de otros alimentos: en el caso de los niños lo hace sobre el calcio y magnesio.

“No se recomienda su utilización en menores de 1 año porque podría contener esporas botulínicas, las cuales en el tracto gastrointestinal inmaduro del bebé se manifiestan como toxinas de esta enfermedad y puede llegar a ser potencialmente mortal”, aclara la doctora Busnelli.

En lo terapéutico, la miel:

  • Es suavemente laxante (regulariza el funcionamiento intestinal).
  • Es antiséptica.
  • Es antihemorrágica y cicatrizante.
  • Estimula la formación de glóbulos rojos debido a la presencia de ácido fólico.
  • Estimula la formación de anticuerpos debido al ácido ascórbico, magnesio, cobre y zinc.
  • Es un aportante a la dieta de sustancias polifenólicas que tienen funciones antioxidantes y, junto con algunas vitaminas y oligoelementos, previenen el envejecimiento celular de los tejidos.
  • Se le atribuye (a alguna miel determinada) poder analgésico y antiséptico pulmonar, expectorante.

El poder del color

Seguramente te encontraste con mieles de distintas texturas, aromas y sabores, pero también las hay de diferentes colores: “oscilan entre el blanco casi transparente, hasta las oscuras casi negras, la mayor parte presenta tonalidades ámbar, existiendo mieles rojizas, grisáceas y verdosas”, indica la especialista en Nutrición. Y, dependiendo de su color, también tendremos beneficios específicos para nuestra salud:

  • Cuanto más oscura es la miel, más rica es en fosfato de calcio y en hierro.
  • La miel de color claro es más rica en vitamina A.
  • Las oscuras son más ricas en vitaminas B y C.

Ahora que ya sabemos todas sus bondades, podemos empezar a darle un poco más de protagonismo a este alimento natural.

Sabías que…

La miel es un producto que ha utilizado el ser humano desde sus orígenes. Forma parte de la dieta mediterránea desde la época de los egipcios cuando hacían sus expediciones y conservaban la carne en barriles llenos de miel. Su uso está muy bien relatado en los papiros encontrados: empleaban la miel, entre otras cosas, para uso cosmético en el tratamiento de llagas, cortes, quemaduras, y como alimento fortificante. También, fabricaban cerveza a partir de la miel fermentada y hasta el siglo XVI, que apareció el azúcar de caña, fue el único edulcorante conocido.

 

COMENTARIOS