18 horas. Salimos de trabajar aliviadas porque ya no tendremos que escuchar a nuestro jefe. Felices porque podemos tener un rato para hacer absolutamente nada, porque tenemos tiempo para ir a yoga o para estar con los nuestros. Todo parece perfecto hasta que recordamos que debemos procurar la última comida del día.

Cansadas, sin más ideas para nada, a la hora de cocinar en casa caemos en lo típico: fideos, arroz, un churrasco… Vos y los tuyos, se merecen más variedad. Mujer Disco te cuenta cómo hacer de tus comidas, un momento especial.

El secreto foddie. La clave del menú está en evitar comer todos los días lo mismo, abrir el espectro de  posibilidades y dejar de hacer foco en las calorías (a menos que tengamos que cumplir una dieta por recomendación del médico).

Al momento de pensar qué comer, algunos básicos que podemos usar de guía:

  • Priorizá los alimentos frescos y naturales. Optá por los de estación.
  • Preferí crudos, cocinados al vapor o a la plancha. Siempre es la comida será más saludable cocinada al horno que frita.
  • Dos porciones de verdura al día (si te cuesta incorporarlas, aprovechá la época invernal para hacer tus sopas caseras).

Los infaltables en el changuito

Para seguir una dieta variada y sana no necesitás volverte loca buscando ingredientes exóticos o estar tres horas en la cocina. Con alimentos básicos y nobles como los que propone la dieta mediterránea podés crear infinidad de recetas.

El plus: ayuda a controlar el peso, la presión arterial, el deterioro cognitivo y aporta vitaminas, antioxidantes y minerales. Esto sumado a actividad física regular es la clave para mantener nuestro corazón sano.

 

Los must de la dieta mediterránea:

  • Aceite de oliva: Contiene antioxidantes, por lo que previene el daño producido por los radicales libres.
  • Pan y cereales enteros: Aportan fibra que previene enfermedades cardiovasculares, obesidad y enfermedades gastrointestinales. También contiene hidratos de carbono que favorecen al sistema digestivo.
  • Frutas, verduras, hortalizas: Fuente de fitoquímicos que son antioxidantes antiinflamatorios y  antimicrobianos. También nos dan vitaminas y minerales esenciales.
  • Legumbres: Ricas en proteínas y hierro, además tienen bajo contenido de grasa.
  • Pescado: Tienen proteína de fácil asimilación y grasas Omega 3, que junto con el potasio, ayudan a  prevenir la hipertensión,  relajando las paredes de los vasos sanguíneos.
  • Lácteos: Aportan nutrientes de alto valor biológico y  son la fuente principal de calcio. También aportan vitaminas A, D, B12, y fósforo.
  • Pasta: Nos proporciona vitaminas del grupo B y fibra e hidratos de carbono, lo que se traduce en energía rápida.
  • Arroz: Entra en la categoría de los cereales, por lo que también es rico en carbohidratos. Contiene vitamina D, buena para la piel. Y ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre. No contiene colesterol.
  • Huevos: Además de brindarnos proteínas y aminoácidos esenciales; tienen colina, un componente que funciona en la construcción de membrana, y otro procesos metabólicos esenciales.
  • Carne magra: En esta categoría están incluídos el cerdo, pollo, lomo. Todos cortes que son bajos en grasas. Es uno de los pocos alimentos que aportan grandes dosis de vitamina B12, que ayuda a la formación de glóbulos rojos en la sangre
  • Carne roja: Rica en potasio, hierro, fósforo, zinc y vitaminas B como ácido fólico. Y como sabemos, proteínas, importantísimas para el funcionamiento de los músculos.

 

El dato: Para asegurarte de incorporar todos estos alimentos, creá un menú semanal durante el finde semana (quizás tenés más tiempo), así estarás segura de que no repetís los alimentos y de que incluís todos los necesarios para tus cenas.

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