La falta de hierro o proteínas es una de las principales preocupaciones en las futuras mamás que no consumen productos cárnicos. Te contamos cuáles son los riesgos y los mitos sobre las consecuencias que puede tener ser vegana o vegetariana para vos y tu bebé.

 

“Una dieta vegetariana puede alcanzar a reunir los nutrientes necesarios sin que esto represente un deterioro en la salud de la madre y su futuro hijo resultando, por el contrario, muy conveniente la mayoría de las veces”, asegura Natalia Szydlowski, profesora y doctora en Nutrición (M.N 5827 / M.P 1703). Su argumento está fundamentado sobre la posición de la Asociación Americana de Dietética, una organización de carácter generalmente conservador, para quien “las dietas vegetarianas bien planeadas, incluidas la de los veganos (aquellos que no consumen productos animales y sus derivados) y sus otras ramificaciones (por ejemplo, ovolácteos que no consumen carnes, pero sí productos lácteos y huevo), son saludables y nutricionalmente adecuadas. Inclusive proveen beneficios en la prevención y tratamiento de ciertas enfermedades en cualquier etapa de la vida (lo que incluye al embarazo), además de resultar en extremo positivos para la salud de la futura madre y su niño”, explica.

¿Qué pasa si la madre no come carne?

En general surge el temor acerca de cómo reemplazar las carnes y/o productos de origen animal, principalmente por las proteínas y el hierro que provienen de ellos. En este sentido, la Dra. Szydlowski afirma que “estudios indican que una dieta vegetariana variada, realizada diariamente y en forma constante, puede proveer todos los aminoácidos esenciales y la adecuada retención y utilización de nitrógeno”. Por lo tanto, las embarazadas veganas podrán conseguir sus proteínas fundamentalmente en las legumbres que, combinadas con algún cereal, aportan proteínas de gran calidad. A su vez, las ovolácteas suman los lácteos y el huevo a su dieta.

Al mismo tiempo, estas mujeres suelen tener menor índice de masa corporal. “Las dietas sin carnes tienden a tener menos grasas saturadas, colesterol y mayor cantidad de fibra, magnesio, potasio, vitamina C y E, folato, carotenoides, flavonoides y otros fitoquímicos. Esto explica algunas de las ventajas en la salud de seguir una dieta balanceada y variada de este tipo”, dice la Doctora en Nutrición.

El hierro, no sólo en la carne

Para este punto, la especialista también recurre a la evidencia de las investigaciones que “en mujeres vegetarianas evidenciaron que la anemia por déficit de esa sustancia es similar entre ellas y las que no lo son, ya que a pesar de que los depósitos de hierro son más bajos en las vegetarianas, los niveles de ferretina en sangre se encuentran usualmente en un rango de normalidad”.

Pero, para el aporte de este mineral, hay que tener en cuenta que el hierro de los vegetales es más sensible de inhibirse, es decir que su absorción es más difícil. Así, no es conveniente el consumo de té, café, chocolate o hierbas, por ejemplo, ya que no ayudan a este efecto. En cambio, la Vitamina C favorece enormemente su absorción.

Vitamina B12: a no descuidar

Las embarazadas vegetarianas deben estar atentas a los niveles de vitamina B12 porque este micronutriente es el único que se obtiene exclusivamente de las carnes. En este caso, requiere ser aportada con suplementos dietéticos.

Asimismo, aquellas que se encuentran lactando deben consumir más calorías, pero los principios dietéticos mencionados no cambian. “Se ha estudiado que comer una amplia variedad de frutas, verduras, legumbres y cereales tanto en el embarazo como en la lactancia, permitiría que la mamá ayude a su bebé a establecer ciertas preferencias generando buenos patrones alimentarios en el niño, lo que a la hora de la comida durante su desarrollo facilitaría mucho la ingesta. ¡Y qué mayor felicidad que nuestros hijos incorporen una variedad de nutrientes con frutas y vegetales!”, concluye la doctora Natalia Szydlowski. Y, para llenarte de energías a vos y a tu bebé, te recomienda:

Ensalada griega vegana

Ingredientes
(para 1 porción)
Cebolla morada ¼ un.
Pepino ½ un.
Morrón verde ¼ un.
Tomate perita 1 un.
Queso tofu 1 feta
Aceitunas negras 3 un.
Orégano ½ cda.
Aceite de oliva virgen extra 1 cdta.
Sal y pimienta negra a gusto

Preparación
Lavar muy bien los vegetales. Cortar en cubos las verduras y el queso tofu. Aderezar. Mezclar bien y ¡a disfrutar!

Podés contactarte con la Dra. Natalia Szydlowski:
Por mail: nysnutri@gmail.com
Por Twitter: @natusnutri

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