Familia

¡Mamá, me aburro!

¿Cuántas veces por día escuchás esta frase? Antes de buscarles algo para hacer, leé esta nota y enterate que un poco de aburrimiento en el día puede ser positivo para el desarrollo de tus hijos.

 

En un mundo que no para, donde todos estamos corriendo de un lado a otro haciendo mil cosas a la vez, parece que no hubiera lugar para el aburrimiento. Por eso, cuando los chicos nos dicen “¡mamá, me aburro!”, entramos en pánico y enseguida les buscamos plan con un amigo, un programa en la tele o algún juego en la tablet. Pero ¿sabías que aburrirse también puede ser saludable?

El Dr. Claudio Waisburg, Director Médico del Instituto Neuropediátrico SOMA, asegura que “el aburrimiento es necesario para poder generar nuevos desafíos mentales y encontrar la creatividad a cualquier edad”.

Sin embargo, hoy “el chupete cibernético”, que vino a reemplazar al chupete tradicional, está siempre listo para cubrir cualquier momento en el que no se encuentra nada con qué entretenerse o entretenerlos. “Ahora los chicos se aburren más y más rápido que antes. Tienen menos mecanismos propios de entretenerse si no tienen una pantalla enfrente. También cuesta más que un papá se tire al piso a jugar con su hijo porque no tiene la práctica de hacerlo”, dice Waisburg.

La inmediatez, el querer que todo ocurra y se resuelva al mismo instante, son rasgos de un nuevo paradigma en donde la hiperconexión tiene un alto protagonismo. Esto influye también en el desarrollo motriz y social de los niños. Así lo expresa el especialista: “muchos hitos madurativos de los chicos tienen que ver con habilidades en torno a la tecnología. Antes teníamos el recuerdo del día en que caminó por primera vez, en cambio ahora se recuerda cómo desbloqueó el teléfono cuando tenía menos de un año y le mandó un mensaje a la abuela”.

Aburrirse es bueno

El Dr. Claudio Waisburg asegura que la frase “mamá, estoy aburrido” es un clásico más actual hoy que antes, cuando la creatividad por parte de los chicos existía en cuanto a encontrar diferentes maneras para realizar ciertas actividades y los padres también les ofrecían estrategias de entretenimiento que no requerían necesariamente estar frente a algún tipo de pantalla. En cambio, ahora es moneda corriente que en una sala de espera, en el auto, en las vacaciones estén con el celular o la tablet”.

Pero, a pesar del terror que pueda causarles a los padres el ver a sus hijos sin hacer nada, el Director Médico asegura que “es necesario tener momentos de aburrimiento para fomentar la creatividad y es necesario tener momentos de comunicación ya sea familiar, con la pareja o con amigos, en el espacio real, mirándose a los ojos y comunicándose en forma directa”.

Aburrirse no es malo, al contrario. Es un estado que permite el aprendizaje y forma parte del normal desarrollo de los chicos al generar iniciativas de búsquedas para realizar alguna actividad como puede ser armar un rompecabezas o generar un juego simbólico de algo que no hay. “Los chicos no pueden estar aburridos todo el tiempo, pero el que tiene 30 segundos de no hacer nada y dice “me aburro” tiene que poder lidiar con eso y generar una acción a través de una actividad que no sea necesariamente por medio de una pantalla. Tiene que tener otras herramientas para poder desarrollarse plenamente en cualquier actividad que no sea solo a través de un clic, porque puede pasar que no tenga wi-fi o batería, por ejemplo”, explica el profesional.

Un poco de aburrimiento en el día, tiene sus beneficios:

• Es un aprendizaje para la creatividad,

• Aumenta la motivación,

• Recupera la capacidad de intriga,

• Estimula la espera.

Así que ahora, cuando los chicos digan “¡mamá, me aburro!” no desesperes y dejalos que se aburran porque están desarrollando su creatividad.

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