En la semana de concientización, el objetivo se centró en la importancia del apoyo de la familia y la comunidad para que las madres puedan amamantar a sus hijos sin inconvenientes.

 

Cuando hablamos de este tema, nadie duda de su importancia para un desarrollo más saludable del bebé. Proporciona todos los nutrientes necesarios para el crecimiento durante los primeros seis meses de vida y protege frente a muchas enfermedades infantiles y otras no transmisibles en edad adulta. Sin embargo, la vida actual, moderna e hiperactiva hace que no todas las madres puedan amamantar a sus hijos todo lo que quisieran. Es por eso que para sensibilizar y contribuir al cambio, el tema de este año de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1 a 7 de agosto,  es “Juntos podemos hacer sostenible la lactancia materna“.

“Se trata de la madre y su bebé. Sin embargo, la lactancia materna exitosa depende de un esfuerzo colectivo, ya que las razones por las que una mujer no amamanta a su bebé son múltiples. Por tanto, todos tenemos un papel que desempeñar, desde los miembros de la familia hasta los encargados de formular políticas”, expresa un comunicado emitido conjuntamente por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud en el que describen cómo cada sector puede aportar su granito de arena:

• Las comunidades pueden crear grupos de apoyo sobre lactancia materna para madres y padres.

• Los empleadores pueden hacer más flexibles los horarios de trabajo y proporcionar salas de lactancia.

• Las familias pueden hacerse cargo de las tareas diarias y alentar a las madres para amamantar.

• Los gobiernos pueden implementar y monitorear políticas que protejan la lactancia materna.

• Los trabajadores de la salud pueden ayudar a que las madres defiendan su derecho de amamantar.

Plan alimentario 

Una mamá bien nutrida también es clave para una lactancia materna exitosa. “Una adecuada y equilibrada alimentación durante el embarazo es de suma importancia tanto para la mamá como para el bebé. Proporciona los nutrientes necesarios que favorecen al crecimiento y desarrollo del niño en camino, mantiene el nivel de energía a lo largo del embarazo, previene anemias en la madre y activa la producción de leche” dice la doctora Virginia Busnelli (MN 110351), médica especialista en Nutrición y directora médica de CRENYF. En este sentido, es importante diseñar un plan alimentario supervisado por profesionales para garantizar la ingesta de todos los grupos de alimentos y la variedad del consumo de cada uno de sus componentes.

“La dieta debe contener la energía suficiente para asegurar también el buen estado nutricional de la madre postparto”, afirma la Doctora Busnelli y sugiere estas recomendaciones nutricionales para lograr una buena lactancia:

Cereales: aportan energía (hidratos de carbono), vitamina B (especialmente en cereales integrales) y fibra en legumbres y en los cereales integrales. Además, las harinas de trigo proporcionan un alto porcentaje del requerimiento de ácido fólico por estar enriquecidas. ¿Qué comidas conforman este grupo? Arroz, avena, cebada, maíz, trigo, féculas, fideos, panes, galletas, legumbres: arvejas secas, garbanzos, lentejas, porotos, etc.

Frutas y verduras: son fuente de vitaminas y minerales, como así también de fibra. Es recomendable el consumo de por lo menos una porción en crudo cada día ya que algunas de ellas (vitaminas y minerales) se pierden en los procesos de cocción. Por eso, es indispensable elegir tanta variedad como sea posible.Leche, yogur y queso: este grupo aporta principalmente fósforo y proteínas.

Carnes y huevos: las carnes (blancas, rojas, peces, frutos de mar, porcinos, caprinos, etc.) son la fuente de hierro de alta absorción más importante que tenemos y junto a los huevos (de gallina, codorniz, avestruz, etc.) brindan proteínas de muy buena calidad nutricional.

Aceites vegetales: son esenciales para la salud ya que ofrecen nutrientes de suma importancia. Aportan energía y junto a semillas, vitamina E y ácidos grasos.

Agua potable: es un nutriente esencial para la salud de todos. Debemos consumir al menos 2 litros de agua por día y debe ser potabilizada para evitar el contagio de enfermedades.

 

Beneficios de la leche de mamá

• Durante los primeros seis meses aporta todos los nutrientes y las calorías necesarios para el crecimiento y el desarrollo del bebé.

• Más allá de los seis meses, sigue suministrando calorías y nutrientes de alta calidad que ayudan a prevenir el hambre, la desnutrición y la obesidad.

• Mejora considerablemente la salud, el desarrollo y la supervivencia de los lactantes, los niños y las madres.

• Contribuye al desarrollo mental y cognoscitivo, que favorece el aprendizaje y prepara a los niños para la escuela.

• La lactancia materna más prolongada está asociada con una reducción de 13% de la probabilidad de prevalencia de sobrepeso o de obesidad y con una reducción de 35% de la incidencia de la diabetes tipo 2.

 

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