Los chicos vuelven de las vacaciones de invierno con las energías recargadas, pero no suelen durarles mucho. Una nutricionista nos cuenta cómo debe ser su alimentación para que encaren la segunda mitad del año con toda la fuerza.

 

Después de quince días sin despertador, donde la única preocupación fue adónde iremos a pasear hoy o a qué amigo pueden invitar, los chicos vuelven al cole y a la rutina. Horarios que cumplir, tareas, exámenes, actividades extra escolares que hacen que en poco tiempo pierdan esa energía que tenían cuando estaban de vacaciones. Después de quince días sin despertador, donde la única preocupación fue adónde iremos a pasear hoy o a qué amigo pueden invitar, los chicos vuelven al cole y a la rutina. Horarios que cumplir, tareas, exámenes, actividades extra escolares que hacen que en poco tiempo pierdan esa energía que tenían cuando estaban de vacaciones.

¡Qué no decaiga!

Los alimentos son los mejores aliados para mantener bien arriba el ánimo. Por eso, consultamos a la Dra. Susana Barbeito, coordinadora del grupo de trabajo de Pediatría y Nutrición de la Sociedad Argentina de Nutrición, que nos cuenta cuáles son “los más importantes proveedores de energía de larga duración para llevar adelante las tareas del día y la actividad física de los niños, especialmente para moverse con entusiasmo y rendir en el colegio”:

– Cereales: arroz, maíz, trigo, etc.

– Legumbres: arvejas, lentejas, porotos, garbanzos.

– Pastas.

– Polenta.

– Panes.

– Productos integrales, como arroz, trigo burgol, panes integrales o con fibras agregadas.

Todos estos alimentos son ricos en nutrientes y aportan vitaminas del grupo B para el buen funcionamiento del sistema nervioso.

Como complemento y para fortalecer el cerebro, la doctora aconseja sumar alimentos ricos en Omega 3 y la grasa saludable de los pescados, especialmente los grasos de mar (sardina, atún, salmón, trucha, etc.), los lácteos, panificados con agregado de Omega y las semillas como chía y lino.

Vencer al cansancio

Para no pelear contra el despertador ni dormirse en clase, la Dra. Susana Barbeito recuerda que “es importante incluir los cinco grupos básicos de alimentos para mantener un equilibrio saludable y evitar deficiencias con sus implicancias negativas sobre la salud”. Tomá nota de los que no pueden faltar:

1. Almidones: cereales y derivados, pastas, legumbres, panes y granos.
2. Verduras y frutas.
3. Proteínas, carnes y huevos.
4. Lácteos.
5. Sustancias grasas convenientes.

“Es importante no generar una mala relación con los alimentos, todos son posibles en un equilibrio conveniente y más justo. Siempre hay un momento para cada cosa y comer cierto producto o alimento por placer no debe ser anulado, por el contrario, hay que disfrutarlo con gusto”, afirma la profesional. Equilibrio y variedad en las comidas, sumado a un buen descanso, son la combinación justa para resistir con fuerzas lo que queda del año hasta las próximas vacaciones.

 

 

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