Si no te gusta el gimnasio, las clases de zumba o salir a caminar todos los días, pero sentís que algo tenés que hacer para mejorar tu bienestar, este método es para vos. Con movimientos muy suaves y sutiles, vas a trabajar todo tu cuerpo quitando las contracturas y fortaleciendo los músculos casi sin darte cuenta.

 

No es una terapia ni un deporte, tampoco yoga o meditación. Su nombre es Antigimnasia y, al contrario de lo que se puede suponer, durante su práctica es posible movilizar los 700 músculos que tiene el cuerpo. Se mueven desde los dedos del pie hasta la lengua y los ojos, pero sin hacer grandes esfuerzos ni posturas extrañas.

Creado en los años 70 por la francesa Thérèse Berterat, pionera en el desarrollo de técnicas psico-corporales y autora del libro El cuerpo tiene sus razones, la Antigimnasia es un método para el bienestar, que permite conocer mejor el propio cuerpo, adueñarse de él y vivirlo plenamente.

“Es un trabajo muy profundo que genera mucho bienestar. La búsqueda es recuperar lo natural del cuerpo, su eje, la postura. Si bien es un trabajo corporal, tiene muy en cuenta todo lo emocional porque muchas de las cosas que nos pasan, como las rigideces o contracturas, tienen que ver con emociones que no hemos procesado y que quedan en el cuerpo”, explica Laura Diuzaboulet, una de las siete profesionales certificadas para dar clases en Argentina.

Todo empieza con una entrevista entre el profesional y el alumno para conocerse y saber qué dolencias tiene en su cuerpo y cuáles son sus expectativas. Luego, una primera sesión individual de una hora y a partir de allí se comienza con los encuentros semanales de una hora y media en grupos reducidos. Lo particular de

este método es que el profesional solo da indicaciones, en un tono de voz muy suave y, como contando una historia, va guiando desde la palabra para que cada uno realice los movimientos a su tiempo y hasta donde pueda. Luego se comparte la vivencia y, en ocasiones, se utilizan algunos objetos como varillas, almohadas o pelotas.

“Con Antigimnasia recuperamos la movilidad a partir de movimientos muy precisos y sutiles. Muchas veces a partir de ello aparecen los recuerdos de lo que generó ese dolor o esa contractura. A eso es a lo que se intenta llegar porque son situaciones que se mantienen a lo largo de los años y el cuerpo sigue en alerta como si hubieran pasado ayer”, dice Laura y explica que se trata de una práctica integral que tiene en cuenta el pensamiento, la emoción y lo corporal: “Si bien no es una terapia, genera beneficios terapéuticos desde la propia persona porque volvemos a recuperar el movimiento y la flexibilidad”.

Los beneficios son múltiples:

• Mejora del tono muscular y de la movilidad,

• Disminución del estrés,

• Desarrollo de la motricidad y de la coordinación,

• Mayor concentración,

• Ayuda a dormir mejor,

• Mejora la digestión y la circulación sanguínea,

• Libera tensiones musculares y rigideces.

Se puede empezar a practicar desde los nueve años y sin límite de edad, también es muy recomendado para embarazadas y personas con dolencias crónicas.

 

 

Con este ejercicio es posible tener una percepción y un conocimiento del cuerpo mucho más profundo, más exacto y más autónomo. “La idea de la Antigimnasia es que uno la empiece a incorporar en la vida cotidiana. Muchas veces la persona está batiendo una torta con el brazo tensionado, cuando se da cuenta puede bajar el hombro y hacerlo de una manera más suave. Genera mayor bienestar para que uno esté mejor plantado frente a las situaciones que la vida nos ofrece. Así uno se siente mejor y es más fácil enfrentar determinadas situaciones”, afirma Diuzaboulet.

Así, aunque durante las sesiones parezca que no se está realizando ningún esfuerzo, los resultados se sienten con un cuerpo más firme y descontracturado, una mente más liviana de pensamientos negativos y emociones que fluyen. Una combinación que, si bien no nos libera de nuestras preocupaciones cotidianas, nos fortalece para enfrentarlas sin perjudicar nuestro bienestar.

 

Para más datos:
Wetb: www.antigimnasia.com
Laura Diuzaboulet: sldiuzaboulet@hotmail.com
También hay profesionales certificadas en Córdoba, Bahía Blanca y Rosario.

* Créditos fotos: Antigym

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