Con el cambio de estación aparecen los alimentos de temporada, como las frutillas y las almendras. Para muchos es una alegría porque se consiguen en cantidad y a mejor precio que en otros momentos del año, pero para algunos es una alerta, ya que consumirlos puede provocarles indeseadas molestias.

 

Abren las flores y empiezan a aparecer las alergias. Si bien el polen lidera el ranking, hay alimentos de temporada que se suman a la lista, los más comunes son:

• Duraznos

• Duraznos

• Frutillas

• Tomates

• Almendras

• Nueces

• Maní

• Mariscos

“Estas alergias se pueden presentar porque son alimentos que están habitualmente disponibles en esta época del año o se consumen con mayor frecuencia”, dice la licenciada en Nutrición Constanza Machain Barzi, del Centro Médico Pilares.

Si bien las reacciones pueden aparecer a cualquier edad, en general se inician en la primera infancia (probablemente debido a inmadurez del aparato digestivo). La carga genética también predispone a desarrollarla. “La alergia a los alimentos es una respuesta inmune exagerada del organismo cuando entra en contacto con el alérgeno alimentario (“sustancia extraña”), teniendo en cuenta que previamente ha de haber estado expuesto al mismo alimento”, explica Machain Barzi.

Los principales síntomas de la alergia alimentaria, en general, son dermatológicos:

• Prurito y picazón en los labios, lengua, paladar y faringe

• Enrojecimiento de la piel

• Estornudos, secreción y congestión nasal

• Sensación de ahogo

• Ronquera

• Opresión en la garganta

• Dificultad para tragar y respirar

“Estos síntomas se pueden producir inmediatamente después de la ingesta, constituyendo una emergencia médica y requiriendo de un tratamiento inmediato. Pero también puede llegar a ocurrir varias horas más tarde”, explica la Licenciada en Nutrición.

Las alergias alimentarias son de por vida, por lo que es importante detectar qué alimentos las provocan y evitar su consumo. Algunas sugerencias:

• Estar atentos al cocinar pescados, como mariscos, ya que pueden dar alergias por inhalación de los vapores que se desprenden de su cocción o fritura.

• Leer las etiquetas de alimentos enlatados y conservados.

• Evitar la contaminación cruzada entre un alimento alérgeno y otro que no lo es.

• Favorecer el correcto saneamiento del lugar de preparación, utensilios y equipos de cocina.

• Conservar los alimentos separados en recipientes cerrados herméticos que eviten posibles contactos.

• Lavarse siempre las manos antes de cocinar y después de manipular alimentos.

Si bien aún no están comprobadas cuáles son las causas por las que un alimento puede provocar alergia, “se cree que los cambios en su producción, así como sus formas de procesamiento y consumo, están incidiendo en la proliferación de alergias”, comenta la licenciada Constanza Machain Barzi.

¡Qué la alergia no te impida disfrutar de la variedad de alimentos que nos ofrece la primavera!

 

 

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