Poner la propia impronta en nuestros emprendimientos es una construcción fundamental para su crecimiento y para generar valor. Sobre esto trató el encuentro final de capacitación de Mujeres Transformadoras en Buenos Aires.

 

La marca personal no es solo el nombre de un emprendimiento, sino también todo lo que hay detrás. Y de eso habló Cecilia Núñez, Coach en Comunicación, en la quinta capacitación de Mujeres Transformadoras que se realizó en las oficinas de Supermercados Cencosud, en Martínez, con el acompañamiento de Voces Vitales.

Lo que es importante es que puedas verte desde una perspectiva más general, quién estás siendo hoy más allá de la emprendedora que fundó este proyecto, porque las personas conectan con las personas y con las historias que hay detrás de ellas, más que con el nombre específico de la marca. Siempre hay que poner mucho foco en construir tu propia historia y revalorizar toda esa experiencia laboral, esos estudios y capacitaciones para ver cómo te trajeron a este presente”, explicó la coach.

 

Entre consejos, ejemplos y ejercicios prácticos, las emprendedoras tuvieron una jornada muy productiva. Así lo expresó Ana Salinas, dueña de Ventas del Garage, para quien fue “una de las charlas que más nos movilizó a todas, nos ayudó a destrabar cosas que estaban como perdidas en nuestro emprendimiento y no sabíamos cómo sacarlas afuera. Me llevo muchas ideas y ganas de hacer cosas y de modificar otras que ya están en curso”.

 

Cecilia Antoniazzi de La Onda de OC, también coincide en que “fue una de las mejores capacitaciones que pude haber hecho, fue muy práctica. Hoy pude lograr por primera vez redactar un post destinado a mi público. La capacitadora tenía muy buena onda. Por un momento estuvimos casi bajo presión, pero pude, por primera vez, aplicar la teoría a la práctica de una manera superrápida”.

 

Como dato para no olvidar, Cecilia Núñez les recomendó esta receta: “cuando vas construyendo tu historia hay un ingrediente fundamental para tener en cuenta que son las emociones: en qué sos buena, qué es lo que adorás hacer, qué es lo que los demás dicen que hacés de una forma excelente, eso que condimentás con tu propio rol; qué es lo que hacés en tu empresa y cuál es el motivo de tu emprendimiento. Con eso terminás teniendo la marca personal de la emprendedora detrás del emprendimiento”.

Esta jornada cerró el ciclo de capacitaciones del programa, fue un día muy emotivo y movilizante, en el que las emprendedoras pudieron observar cómo llegaron y lo empoderadas que se encuentran hoy para encarar sus emprendimientos. En este sentido, estas Mujeres Transformadoras se sintieron fortalecidas y así lo expresó Silvina Giacomuzzi, creadora de la fábrica de artefactos de iluminación Giacomuzzi, “me generó mucho entusiasmo con mi proyecto y muchas ganas de seguir creciendo. Me dio mucha seguridad de que hay que seguir y de que se puede”.

Queda ahora el encuentro final donde recibirán los diplomas y se presentarán ante un jurado, que definirá a la ganadora de los $50000 de premio. Pero, como las emprendedoras mencionaron, el premio es un plus, este recorrido las ha nutrido y ha generado un vínculo entre ellas que, realmente, las ha transformado.

 

 

 

 

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