Empiezan los días soleados y ya queremos recuperar el color perdido durante el invierno, pero, a veces, nos exponemos demasiado y sufrimos las consecuencias. ¿Cómo proteger la piel y la vista de los efectos del sol? Te contamos qué podés hacer con lo que tenés en casa.

 

Aunque no lo veamos el sol siempre está y en primavera comienza a aparecer tibio, pero con fuerza. Si bien hoy los productos de cosmética son de alta tecnología y muy eficaces, hay opciones caseras que nos ayudan a aliviar los ardores y la inflamación que sentimos cuando nos excedemos en nuestra exposición solar. La Dra. María José Pelli (MN 74095), médica dermatóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y de la Academia Americana de Dermatología, nos cuenta qué podemos  hacer con lo que tenemos en nuestra cocina para cuidar nuestra piel:  Aunque no lo veamos el sol siempre está y en primavera comienza a aparecer tibio, pero con fuerza. Si bien hoy los productos de cosmética son de alta tecnología y muy eficaces, hay opciones caseras que nos ayudan a aliviar los ardores y la inflamación que sentimos cuando nos excedemos en nuestra exposición solar. La Dra. María José Pelli (MN 74095), médica dermatóloga y miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y de la Academia Americana de Dermatología, nos cuenta qué podemos  hacer con lo que tenemos en nuestra cocina para cuidar nuestra piel:

  • Loción descongestiva: té de malva, hamamelis, manzanilla. Hacerlo bien cargado y utilizarlo frío como vaporizador post solar.
  • Para rosácea: yogur entero y natural. Limpiar la piel y colocar máscara de yogur, dejar 10 minutos y lavar con leche fría. Es descongestiva, humectante y suavizante.
  • Exfoliante: hacer una mezcla con azúcar, limón y aceite. También se puede hacer con sal marina que, como es más gruesa, se puede utilizar para el cuerpo. Colocar masajeando suavemente y enjuagar.
  • Máscara: mezclar clara de huevo batida y unas gotas de limón, colocar en el rostro durante media hora y enjuagar. Tiene efecto tensor.

Por supuesto, no pueden faltar los clásicos pepinos fríos y cortados en rodajas para colocarlos en la cara como descongestivos y refrescantes.

“Los cosméticos naturales no tienen conservantes, por lo cual no duran mucho tiempo”, aclara la Dra. Pelli y recomienda: “hacer pocas cantidades y siempre probarlos antes en la cara interna del brazo”.

Vista protegida

Al igual que la piel, los ojos también tienen memoria si fueron expuestos excesivamente a los rayos ultravioletas (UVA y UVB). Es por ello que, además de anteojos de sol con protección adecuada, debemos tener en cuenta ciertos alimentos que nos ayudan a prevenir las enfermedades oculares más frecuentemente relacionadas con la exposición solar, como las cataratas, la degeneración macular relacionada a la edad (maculopatía) y el ojo seco, entre otras.

“Estudios han comprobado que las dietas ricas en vitamina C (cítricos como naraja, pomelo) reducen notablemente el riesgo de sufrir cataratas”, explica la Dra. Betty Arteaga (MN 112049), médica oftalmóloga del servicio de Oftalmología del Hospital
Italiano de Buenos Aires.

Uno de los factores de riesgo de la maculopatía, que es la pérdida de la visión relacionada con la edad, es la exposición prolongada a los rayos UV. En este caso, la Dra. Arteaga explica que “como la vitamina E y los betacarotenos protegen del daño causado por los radicales libres, los expertos recomiendan dietas ricas en estos dos nutrientes. La zeaxantina y la luteína son los carotenoides fundamentales hallados en la retina y la mácula”. ¿En qué alimentos los encontramos?

  • Zeaxantina: melón, mango, papaya y naranja.
  • Luteína y zeaxantina: maíz y yema de huevo.
  • Vitamina E: aceites vegetales de maíz (como los aceites de germen de trigo, girasol, cártamo, maíz y soja), frutos secos (nueces, almendras, maní y avellanas) y semillas (como las de girasol).

Las verduras verdes, como la espinaca y el brócoli, también son una excelente fuente de todos estos suplementos.

Para proteger la retina y evitar el ojo seco, lo aconsejable es consumir pescados de agua fría (salmón y sardinas), una fuente excelente de omega 3.

La Dra. Betty Arteaga advierte que antes de acudir a estos complementos alimentarios se debe consultar al oftalmólogo ya que “algunos de estos nutrientes podrían estar contraindicados, por ejemplo, para los fumadores. En las personas que fuman, los suplementos de betacaroteno podrían aumentar el riesgo de cáncer del pulmón y de próstata y el cigarrillo aumenta la probabilidad de tener degeneración macular”.

Con las precauciones necesarias, no olvides antes de exponerte al sol de chequear que tengas los alimentos en tu heladera o alacena para hacerte los tratamientos que ayudarán a que tu piel luzca un bronceado saludable.

 

Podés contactar a: 

Dra. Betty Arteaga: betty.arteaga@hospitalitaliano.org.ar

Dra. María José Pelli: Facebook Dra. Maria Jose Pelli

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